Imperio Romano de Oriente y el de Occidente

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imperio romano

El Imperio Romano de Oriente y el de Occidente fueron los dos imperios resultantes de la división del Imperio Romano. La fragmentación del Imperio Romano, que fue uno de los más grandes imperios de la historia, comenzó a producirse durante el reinado del emperador Diocleciano, aunque no fue hasta el reinado de Teodosio I cuando se produjo la separación definitiva.

Tras la división, Constantinopla, que ya era la capital de todo el imperio, pasó a ser la capital del Imperio Romano de Oriente, que con el paso de los siglos sería conocido como Imperio Bizantino.

Mientras el Imperio Romano de Occidente terminó desapareciendo a los pocos años a causa de las invasiones germánicas provenientes del este, el Imperio Bizantino si consiguió sobrevivir durante toda la Edad Media, hasta la caída de Constantinopla en manos del Imperio Otomano, que conquistó la ciudad durante el reinado de Mehmet II en el año 1453. Hasta ese momento, el Imperio Bizantino, de religión cristiana, se había convertido en un muro contra el avance del Islam. La caída de Constantinpla supuso no solo el fin del Imperio Bizantino, sino también, el de la Edad Media.