El Califato Otomano

1700
Califa Abdulhamid II

El califato era una forma de gobierno caracterizada por la presencia de un califa, que ejercía de líder en todos los aspectos, y gobernaba de acuerdo a la ley islámica, o sharia. Así pues, el califa no era solo el jefe del estado, sino también la máxima autoridad religiosa.

 En realidad, se consideraba al califa como al sucesor de Mahoma. La muerte del último profeta, que no dejó descendencia masculina, creó un problema político en torno a su sucesor. En la práctica, el califato es el término que se aplica a los distintos imperios musulmanes que ha habido a lo largo de la historia.

 El primero de todos ellos tuvo lugar después de la muerte de Mahoma y es conocido como el califato ortodoxo o Rashidun (632 – 661). Este califato comprende los cuatro primeros sucesores del profeta, de tradición sunní.

 El Califato Omeya (661 – 756) fue el sucesor del Califato Rashidun y fue un califato de origen árabe cuya capital se estableció primero en Damasco y más tarde, en Córdoba.

 El Califato Abasí o Califato de Bagdad (756 – 1258) siguió al de los Omeya, y representó el segundo califato de tradición sunní. El califato se fundó en la ciudad iraquí de Kufa y a los pocos años su capital se trasladó a Bagdad.

Tras el Califato Abasí, le llegó el turno al Califato Fatimí (909 – 1171) . De tradición chií, gobernó el norte de Áfríca y tuvo sus capitales en la ciudad tunecina de Kairúan y en El Cairo. Su nombre deriva del de la hija del profeta Mahoma, Fátima. La dinastía pertenecía a la corriente de los ismaelitas.

Durante un período de tiempo existieron dos califatos. En el año 929 se fundaba el Califato Omeya de Córdoba (929 – 1031), que coexistió con el fatimí. El Califato Omeya de Córdoba era de tradición chií.

El último califato de la historia fue el Califato Otomano, es decir, el Imperio Otomano. Su reinado comenzó en el año 1517 y duró hasta el año 1926, cuando se llevó a cabo la reforma constitucional tras la fundación de la República de Turquía por Mustafa Kemal Atatürk.

El Califato Otomano fue un califato de tradición sunní que tuvo sus capitales en Edirne y, posteriormente, en Constantinopla.